lunes, 20 de enero de 2014

Compresión del hombro/ Tendinitis del manguito rotador (Shoulder Impingement/Rotator Cuff Tendinitis)
Una de las dolencias físicas más comunes es el dolor de hombro. Su hombro está constituido de varias articulaciones en combinación con tendones y músculos que le permiten un gran rango de movimiento del brazo. Debido a que tantas estructuras diferentes constituyen el hombro, este es vulnerable a muchos problemas diferentes. El manguito rotador es una fuente frecuente de dolor en el hombro.
Anatomía
Su hombre está compuesto de tres huesos: el hueso del brazo (húmero), el hueso ancho y casi plano del hombro (omóplato o escápula) y el hueso del cuello (clavícula).
Su brazo es mantenido en la cavidad articular del hombro por el manguito rotador. Estos músculos y tendones forman una cubierta alrededor de la cabeza del hueso de su brazo y los adhieren al omóplato.
Hay un saco lubricante llamado bolsa (o bursa) entre el manguito rotador y el hueso en la parte superior del hombro (acromion). La bolsa permite que los tendones del manguito rotador se deslicen libremente cuando usted mueve el brazo.
Anatomía normal del hombro.
Descripción
El manguito rotador es una fuente común de dolor en el hombro. El dolor puede ser el resultado de:
  • Tendinitis. Los tendones del manguito rotador pueden sufrir irritación o daño.
  • Bursitis. La bolsa puede inflamarse e hincharse con más líquido, causando dolor.
  • Compresión. Cuando usted levanta su brazo a la altura del hombro, se reduce el espacio entre el acromion y el manguito rotador. El acromion puede frotar contra (o "comprimir) el tendón y la bolsa, causando irritación y dolor.
El acromion "comprime" al manguito rotador y la bolsa.
Causa
El dolor del manguito rotador es común en atletas jóvenes y también en personas de mediana edad. Los atletas jóvenes que usan sus brazos por encima del nivel de la cabeza para nadar, jugar béisbol y tenis son particularmente vulnerables. Quienes levantan pesos o hacen actividades con los brazos por encima del nivel de la cabeza, como empapelado, construcción o pintura también son susceptibles.
El dolor también podría desarrollarse como resultado de una lesión menor. A veces ocurre sin causa aparente.
Síntomas
El dolor del manguito rotador comúnmente causa inflamación local y dolor a la presión en la parte frontal del hombro. Usted puede tener dolor y rigidez cuando levanta su brazo. También puede haber dolor cuando el brazo desciende de una posición elevada.
Los síntomas iniciales pueden ser leves. Los pacientes frecuentemente no buscan tratamiento en una etapa temprana. Estos síntomas pueden incluir:
  • Dolor leve que está presente con la actividad y también en reposo
  • Dolor que irradia desde la parte frontal del hombro a la parte lateral del brazo
  • Dolor súbito con movimientos de levantar pesos y extensión
  • Atletas que practican deportes por encima del nivel de la cabeza pueden tener dolor, por ejemplo, al lanzar o al hacer saque en el tenis
A medida que el problema avanza, los síntomas aumentan:
  • Dolor durante la noche
  • Pérdida de la fortaleza y el movimiento
  • Dificultad para realizar actividades que ponen al brazo detrás de la espalda, como abotonarse o subirse un cierre
Si el dolor viene súbitamente, el hombro puede quedar severamente sensible a la presión. Todo el movimiento puede estar limitado y ser doloroso.
Examen médico

Antecedentes médicos y examen físico

Su médico examinará su rango de movimiento, para ello le pedirá que mueva el brazo en distintas direcciones.
Reproducido con permiso de JF Sarwark, ed: Essentials of Musculoskeletal Care, ed 4. Rosemont, IL, American Academy of Orthopaedic Surgeons, 2010.
Después de discutir sus antecedentes médicos y síntomas, el médico examinará su hombro. El profesional revisará para ver si está sensible a la presión en cualquier área o si hay una deformidad. Para medir el rango de movimiento de su hombro, su médico le hará poner su brazo en varias posiciones diferentes. También comprobará la fortaleza de su brazo.
Su médico verá si hay otros problemas con la articulación de su hombro. También puede examinarle el cuello para asegurarse que el dolor no viene de un "nervio pinzado", y para descartar otras condiciones, como la artritis.

Estudios con imágenes

Otros exámenes que podrían ayudar a su médico a confirmar su diagnóstico incluyen:
Radiografías (rayos X). Debido a que las radiografías no muestran los tejidos blandos de su hombro, como el manguito rotador, las imágenes de radiografías simples de un hombro con dolor del manguito rotador por lo general son normales o pueden mostrar una pequeña protuberancia ósea. Una incidencia especial de los rayos X, llamada "outlet view", a veces muestra una pequeña protuberancia ósea en el borde frontal del acromion.
(Izquierda) Radiografía con outlet view normal. (Derecha) Outlet view anormal que muestra una protuberancia ósea grande que causa compresión del manguito rotador.
Resonancia magnética (MRI) y ultrasonido. Estos estudios pueden crear mejores imágenes de tejidos blandos, como los tendones del manguito rotador. Pueden mostrar líquido o inflamación en la bolsa y el manguito rotador. En algunos casos, se verá el desgarro parcial del manguito rotador.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es reducir el dolor y restablecer la función. Al planear su tratamiento, su médico considerará su edad, nivel de actividad y salud general.

Tratamiento no quirúrgico

En la mayoría de los casos, inicialmente se recurre al tratamiento no quirúrgico. Aunque el tratamiento no quirúrgico puede llevar varias semanas a meses, muchos pacientes experimentan una mejoría y recuperación gradual de la función.
Reposo. Su médico puede sugerir reposo y modificación de la actividad, por ejemplo evitar actividades por encima del nivel de la cabeza.
Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos. Los medicamentos como el ibuprofen y el naproxen reducen el dolor y la inflamación.
Terapia física. Un terapeuta físico inicialmente se concentrará en restablecer el movimiento normal de su hombro. Los ejercicios de estiramiento para mejorar el rango de movimiento son muy útiles. Si tiene dificultades para llegar detrás de su espalda, puede que haya desarrollado constricción de la cápsula posterior del hombro (cápsula se refiere a la cubierta interior del hombro y posterior se refiere a la parte posterior del hombro). El estiramiento específico de la cápsula posterior puede ser muy efectivo para aliviar el dolor en el hombro.
Cuando su dolor esté mejorando, su terapeuta puede comenzar un programa de estiramiento para los músculos del manguito rotador.
Inyección de corticoesteroides. Si el reposo, los medicamentos y la terapia física no le alivian el dolor, una inyección de un anestésico local y una preparación de cortisona podría ser útil. La cortisona es un medicamento antiinflamatorio muy efectivo. Inyectarlo en la bolsa por debajo del acromion puede aliviar el dolor.
Una inyección de cortisona puede aliviar los síntomas dolorosos.
Reproducido con permiso de JF Sarwark, ed: Essentials of Musculoskeletal Care, ed 4. Rosemont, IL, American Academy of Orthopaedic Surgeons, 2010.

Tratamiento quirúrgico

Cuando el tratamiento no quirúrgico no alivia el dolor, su médico podría recomendar la cirugía.
El objetivo de la cirugía es crear más espacio para el manguito rotador. Para hacerlo, su médico removerá la porción inflamada de la bolsa. El profesional también podría realizar una acromioplastia anterior, en la que se remueve parte del acromion. Este procedimiento también se conoce como descompresión subacromial. Estos procedimientos pueden realizarse usando una técnica artroscópica o una técnica abierta.
Técnica artroscópica. En la artroscopia, se inserta instrumental quirúrgico fino en dos o tres punciones pequeñas alrededor de su hombro. Su médico examina su hombro a través de un endoscopio fibroóptico conectado a una cámara de televisión. El profesional guía el pequeño instrumental usando un monitor de video, y remueve hueso y tejido blando. En la mayoría de los casos, el borde frontal del acromion se remueve junto con algo de tejido de la bolsa.
Su cirujano también podría tratar otras condiciones presentes en el hombro al momento de la cirugía. Estas pueden incluir artritis entre la clavícula y el acromion (artritis acromio-clavicular), inflamación del tendón del bíceps (tendinitis del bíceps), o un desgarro parcial del manguito rotador.
Técnica quirúrgica abierta. En la cirugía abierta, su médico hará una incisión pequeña en la parte frontal de su hombro. Esto le permite al médico ver el acromion y el manguito rotador directamente.
Técnicas de acromioplastia anterior. (Izquierda) Reparación artroscópica. (Derecha) Técnica quirúrgica abierta.
Rehabilitación. Después de la cirugía, su brazo podría colocarse en un cabestrillo durante un corto período de tiempo. Esto permite una cicatrización temprana. En cuanto usted pueda sentirse cómodo, su médico removerá el cabestrillo para que comience a hacer ejercicios y usar su brazo.
Su médico proporcionará un programa de rehabilitación basado en sus necesidades y el resultado de la cirugía. Esto incluirá ejercicios para recuperar el rango de movimiento del hombro y la fortaleza del brazo. Típicamente toma de 2 a 4 meses lograr un alivio completo del dolor, pero podría tomar hasta un año.

martes, 14 de enero de 2014

La simplicidad y naturalidad de nuestro deporte implican que sea una actividad al alcance de todo el mundo, pero para conseguir un óptimo grado de desarrollo muscular, es necesario llevar a cabo una serie de ejercicios complementarios, gracias a los cuales podrás hacer frente a cualquier descompensación postural que influya en tu rendimiento y vulnerabilidad a la lesión.

Postura corporal

La postura es una expresión de potencias (grupos musculares) que luchan contra resistencias (peso de los segmentos corporales) y que actúan sobre palancas de distinto género (huesos), siendo diferente la postura corporal de cada individuo.
De una buena postura corporal dependerá un adecuado desarrollo muscular. La postura ha de trabajarse a todas las edades, desde la niñez, pasando por la adolescencia, y hasta la madurez. Además, si se practica algún deporte, como la carrera, una mala postura puede propiciar problemas musculares, por esta razón la figura del entrenador es vital para detectar, antes de que se instauren, las posibles anomalías que puedas presentar, evaluando cualquier deficiencia en la actitud postural.
Por otro lado, en ningún caso debes considerar los malos hábitos posturales que detecte tu entrenador como un diagnóstico médico.

Evaluación postural

La valoración completa del cuerpo humano requiere de un estudio pormenorizado de cada una de las partes que lo componen. Te damos nociones sobre la evaluación de la postura corporal y te orientamos sobre cómo tonificar esa musculatura imprescindible para mantener un buen tono muscular:
- Técnica de observación visual: la principal técnica que podrías hacer en colaboración con tu entrenador es la observación visual directa (plomada para analizar la verticalidad, cinta métrica para medir las distancias y proporciones corporales; y el uso de fotografías).
- Momentos de observación: la observación se dará en situaciones cotidianas (en el trabajo, en casa, etc.), y en situaciones especiales durante el entrenamiento donde se muestren datos significativos sobre qué zonas son las más vulnerables de la estructura corporal.
- Partes del cuerpo a observar: se debe hacer referencia a las diferentes partes de cuerpo, y una valoración de una buena postura corporal, una incorrecta y una mala postura observando, para ello, cabeza, cuello, hombros, columna vertebral, tronco, caderas, zona lumbar, tobillos y abdomen.

Posiciones durante la evaluación

- De pie de frente al observador: con los brazos caídos a ambos lados del tronco y relajados, vista al frente y con los talones juntos (abiertos unos 35º).
- De pie, de espaldas al observador: en la observación se puede observar que el tronco cae hacia delante o hacia atrás, pudiendo acarrear malas posiciones del cuello, arqueamientos de la columna vertebral (hiperlordosis lumbar, hipercifosis dorsal, etc.) lo que provocaría desajustes durante la carrera (en cadera, tobillos y rodillas). Toda pérdida de horizontalidad tendría que tomarse en cuenta.
- De pie, de lado al observador: en esta posición se observa con más detenimiento el exceso de las curvaturas nombradas anteriormente, hiperlordosis lumbar (se debe valorar la curvatura lumbar de pie, manteniendo la espalda en contacto con la pared) e hipercifosis (se caracteriza por una prominencia de la pared abdominal hacia delante junto con una anteversión pélvica).
- Sentado, de lado al observador: con las piernas separadas a más de 90º, con las rodillas en completa extensión y con flexión de pies, formando la columna vertebral una curva continua y amplia. En esta posición se pueden observar asimetrías del tronco, acortamiento de isquiotibiales (si se flexionan las rodillas), acortamiento de abductores (los muslos no se abducen 90º), no verticalizándose los pies debido al acortamiento muscular.
- Acostado boca arriba: con las manos detrás de la nuca, con los talones juntos y elevándolos a 15 cm del suelo (manteniendo esta posición durante 10”). Las alteraciones que podrías encontrar son acortamiento de pectorales (pérdida de contacto de los codos con el suelo), mucha curvatura lumbar, provocando incluso temblores en las piernas (abdominales débiles).

sábado, 4 de enero de 2014

 Algunas actividades realizadas rutinariamente pueden causar lesiones en nuestro cuerpo. Realizar tareas como tocar un instrumento, hacer oficio o  digitar por ejemplo, pueden ser detonantes para sufrir de lesiones por esfuerzos repetitivos. 
Los movimientos constantes que hacemos diariamente con algún segmento del cuerpo provocan problemas físicos, que a la larga, pueden ser muy graves.
Una articulación expuesta a un excesivo movimiento articular produce una LER

Las áreas predilectas donde estas lesiones aparecen son: codos, hombros, rodillas, talones o manos.

Es común que la persona afectada sienta dolor, inflamación, sensación de quemazón o pellizcos en la zona.


¿Quiénes están en riesgo de padecer una lesión por esfuerzo repetitivo?

Las lesiones por esfuerzo repetitivo aparecen generalmente en personas que tienen una musculatura débil, ya que en estos casos el cuerpo tiene menor capacidad para resistir y soportar trabajo, entonces el cuerpo va reciclando microtraumatismos que en cualquier momento se convierten en una lesión dolorosa e incapacitante.

Para agravar la situación, existen labores que hacen más susceptible a la persona de sufrir una lesión por esfuerzo repetitivo.
Ejemplo de esto, es el grupo de las secretarias, quienes debido a su tipo de empleo, se encuentran muy vulnerables a sufrir Túnel Carpal o Lumbalgia, solo por mencionar los principales.

Quienes trabajan en maquilas o son choferes, también están en riesgo ya que cumplen labores en una postura extenuante y además su trabajo les exige movimiento repetitivos que con el tiempo llegan a automatizarse, lo cual dentro de unos años les provocara molestias a nivel articular y muscular, al igual que sucede con las personas que trabajan empacando, sellando o cortando dentro e procesos de producción.

Incluso, la frecuencia de las lesiones por esfuerzo repetitivo están incluyéndose en la vida de jóvenes y adolescentes, que a pesar de que aún no trabajan, pasan gran parte de su tiempo en un continuo uso de la computadora o juegos electrónicos, lo que los conlleva a pasar sentados o en posiciones desfavorables para la columna vertebral y cuello durante la mayor parte del día, además, de mantener un uso excesivo de los dedos de sus manos y muñecas.




Combatiendo las lesiones por esfuerzo repetitivo


A pesar de que las responsabilidades diarias de quehaceres hogareños o laborales, nos piden constantemente movimientos constantes y dañinos para nuestras articulaciones y músculos, existen formas para prevenir una lesión o para evitar el  progreso si es que la lesión ya existe.
Dentro de estos cuidados encontramos:
  • Estiramiento: Se recomienda que cada hora, se tomen unos pocos minutos para realizar estiramiento de diferentes zonas del cuerpo, en especial aquellas que estén siendo más afectadas. Realice cada estiramiento por un periodo de 15 a 30sg.
  • Practicar con constancia un deporte o actividad física: Realizar alguna de estas opciones, hace que nuestros músculos, articulaciones y huesos estén fuertes, resistentes y en buen estado. Así, aumenta su capacidad de trabajo.
  • Luego del trabajo, tome un baño caliente para relajar la musculatura.
  • Procure una alimentación que le de energía a su organismo.
  • Si su trabajo le exige estar sentado, separe 1 min. al menos cada media hora para ponerse de pie y mover las piernas, así mejora la circulación y disminuye el dolor de espalda.
  • Ergonomía en el trabajo. Ya que dejar de hacer actividades repetitivas a lo largo del día es imposible, se recomienda el uso de métodos económicos en la oficina en artículos como el escritorio, el Mouse, el teclado, la silla, entre otros muebles.
  • Utilizar dispositivos como fajas o cinturones es un buen medio para evitar lesiones en la espalda, sobretodo en esas personas que trabajan cargando peso.
  • Realizar sesiones de calentamiento y estiramiento previo, así como también después de la actividad es uno de los puntos básicos para combatir lesiones por esfuerzo repetitivo.
  • Utilizar calzado especial de acuerdo al tipo de actividad, puede evitar dolencias.

jueves, 2 de enero de 2014

Ejercitamiento óseo




Los huesos son la base del cuerpo.

Podríamos compararlos con las paredes de una casa. Para que nuestra casa sea segura, las paredes deben ser fuertes, resistentes y del mejor material.

Para conseguir estas características, nuestros huesos requieren de ejercicio, si no realizamos ejercicio y vivimos una vida sedentaria seria como vivir en una casa de paredes huecas donde los problemas como las fracturas, la osteopenia, la osteoporosis y otras no tardaran en llegar.

El ejercicio es un mástil en la prevención y tratamiento de enfermedades óseas como la osteopenia

La vida activa es necesaria para construir huesos fuertes. Recientes estudios señalan que  el ejercicio aumenta la demanda y la absorción de calcio, disminuye la pérdida natural de masa ósea y además, refuerza los músculos, los cuales vienen a trabaja como un caparazón que  ofrece protección al hueso.

Lo que sucede es que el ejercicio aumenta el estrés mecánico del cuerpo y esto provoca que la circulación de nutrientes hacia el esqueleto aumente.

Esto explica por que, por ejemplo, los astronautas y los pacientes en coma disminuyen su masa ósea ya que ellos no experimentan estrés mecánico por gravedad.

Esto nos dice también que así como es bueno ejercitarse igual de malo es dejar de hacerlo.

Para crear huesos fuertes, no se necesita estar sano, bien una persona que ya padece de osteoporosis o es vulnerable a sufrir trastornos óseos, también se beneficiara del ejercicio en la calidad de sus huesos.


Una persona sana al ejercitarse crea huesos compactos y bien calcificados con los que enfrentara mejo la perdida natural de calcio y la disminución de la densidad ósea que ocurre después de los 30 años en mujeres y hombres.


En quien es susceptible a padecer enfermedades de hueso como  mujeres menopausicas, pacientes con hipertiroidismo, quienes llevan una mala alimentación o ya tienen osteopenia o osteoporosis, tienen la oportunidad en la actividad física de acrecentar sus niveles de densidad ósea., lo cual les es útil para prevenir o endentecer la enfermedad.

El beneficio del ejercicio en la osteoporosis es que ayuda a prevenir una fractura



Beneficios del ejercicio en los huesos

  • Aumenta fuerza y el tono muscular que ayuda a proteger los huesos.
  • Mejora el equilibrio
  • Mejora el balance corporal
  • Mejora la coordinación
  • Mejora los reflejos
  • Mejora el caminar
  • Fortalece el hueso
  • Aumenta  el flujo de nutrientes en el hueso



Una rutina justa para tus huesos


Toda actividad física hace bien en tu cuerpo, sin embargo existen algunas actividades y ejercicios que  tienen un efecto positivo mayor en los huesos.

De acuerdo a la fundación Internacional de osteoporosis los ejercicios para crear huesos fuertes son aquellos en los que se debe soportar su propio peso y fortalecen el músculo
 
Las actividades en las que el cuerpo desafía la gravedad a la vez que se mueve, mejora la calidad  de los huesos de la columna vertebral, las piernas y las caderas, deteniendo al mismo tiempo la pérdida de minerales.

También se recomiendan aplicar resistencia para que de esta forma se refuercen los músculos y mejore su interacción con la masa ósea.

Es muy, pero muy importante, que trabaja su espalda. Realice  ejercicios que mejoran la fuerza, el balance y la postura. Así evitara fracturas por presión debido a deformaciones de la espina dorsal.



Opciones de ejercicio para huesos fuertes:

  • Caminar
  • Correr
  • Saltar
  • Subir gradas
  • Bailar
  • Pesas libres o con maquinas
  • Bandas de resistencia
  • Aquaerobics
  • Tai Chi
  • Pilates

La duración de la rutina para huesos fuertes y sanos varía entre 15 minutos a una hora, lo mejor es que sean tres o más sesiones por semana en el caso de los ejercicios de soporte de peso. En los ejercicios para fuerza (los de pesas) lo correcto es realiza al menos 120 repeticiones de cada ejercicio y para el mantenimiento de la espalda se aconseja al menos dos sesiones por semana.



Medidas de prevención:

  1. Cuidado con las caídas
  2. Use zapatos especiales para la actividad física
  3. No realice aeróbicos de alto impacto ni movimientos bruscos.
  4. No alce mas peso del que deba (consulte primero a su entrenador físico o a su fisioterapeuta)
  5. Procure que al trabajar con pesas estas no hagan mucha presión sobre  su espalda.