sábado, 24 de agosto de 2013

El escafoides es uno de los huesos pequeños en la muñeca. Es el hueso de la muñeca con más probabilidad de romperse.
El escafoides está ubicado en el lado de la muñeca que corresponde al dedo pulgar, en el área donde la muñeca se flexiona.
El escafoides está ubicado en la base del pulgar, justo arriba del hueso radio.
Puede identificarse más fácilmente cuando el pulgar se sostiene en la posición de "hacer dedo" para pedir un aventón. El escafoides está en la base de la depresión que forman los tendones del pulgar. El dolor o sensibilidad a la palpación en esta área puede ser un signo de escafoides lesionado.
Causa
Una fractura del escafoides por lo general es causada por una caída sobre una mano abierta, con el peso que recae sobre la palma de la mano. El extremo de uno de los huesos del antebrazo (el radio) también podría fracturarse en este tipo de caída, dependiendo de la posición de la mano al aterrizar.
Las fracturas del escafoides ocurren en personas de todas las edades, incluyendo niños. La lesión a menudo ocurre durante actividades deportivas o en un accidente de vehículo motorizado. Los hombres de 20 a 30 años son quienes tienen más probabilidad de experimentar esta lesión.
No hay riesgos específicos ni enfermedades que aumenten la probabilidad de tener una fractura de escafoides. Algunos estudios han demostrado que el uso de muñequeras durante actividades como el patín y surf en la nieve puede reducir la probabilidad de romperse un hueso de la muñeca.
Síntomas
Las fracturas de escafoides generalmente causan dolor e inflamación en la base del pulgar. El dolor podría ser severo cuando usted mueve su pulgar o muñeca, o cuando trata de asir alguna cosa.
A menos que su muñeca esté deformada, puede que no sea obvio que el escafoides está fracturado. En algunos casos, el dolor no es severo y podría confundirse con un esguince.
Cualquier dolor en la muñeca que no se va al cabo de un día de la lesión podría ser un signo de fractura. Una muñeca "esguinzada" simple es muy rara y es importante ver a un médico si el dolor persiste.
Examen y estudios
El dolor y la inflamación en la muñeca generalmente obligarán a una persona con una fractura de escafoides a ver a un médico.
Las radiografías pueden mostrar si un hueso está fracturado y si hay desplazamiento (un espacio entre los huesos fracturados). A veces, un escafoides fracturado no aparece en una radiografía inmediatamente. Si es el caso, su médico podría poner su muñeca en una férula durante una semana o dos. Le tomará una nueva radiografía para ver si la fractura se hace visible. La férula debería usarse durante este período de espera y usted debe evitar levantar objetos pesados.
Podría hacerse un estudio por imágenes de resonancia magnética (MRI) para visualizar los huesos y los tejidos blandos. Esto a veces muestra una fractura del escafoides antes que pueda verse en la radiografía.
Tratamiento no quirúrgico
El tratamiento de las fracturas de escafoides depende de la ubicación de la ruptura en el hueso.

Fractura cerca del pulgar

Las fracturas de escafoides que están cerca del pulgar por lo general consolidan (sueldan) en una cuestión de semanas con la protección adecuada. Esta parte del hueso escafoides tiene una buena irrigación de sangre, que es necesaria para que el hueso suelde.
Su médico colocará su brazo y su mano en una enyesadura. La enyesadura por lo general llegará hasta debajo del codo. Puede incluir el pulgar o no incluirlo.
El tiempo que toma la consolidación de la fractura varía de persona a persona. Su médico monitorizará la consolidación tomando radiografías periódicas u otros estudios por imágenes, como una tomografía computarizada (CT). Estos estudios por imágenes se usan para confirmar que el hueso ha consolidado.

Fractura cerca del antebrazo

Si el escafoides está quebrado en la parte media del hueso (cuello) o más cerca del antebrazo (polo proximal), la consolidación es más difícil. Estas áreas del escafoides no tienen una buena irrigación de sangre.
Si su médico trata este tipo de fractura con una enyesadura, esta probablemente incluirá al pulgar. También podría extenderse por arriba del hombro.
Tratamiento quirúrgico
Si se fracturó el escafoides en el cuello o el polo proximal del hueso, su médico podría recomendar la cirugía. Durante la cirugía, se usan implantes metálicos -como tornillos y alambres- para sostener al escafoides en su lugar hasta que suelde completamente.
El lugar donde su médico hace la incisión quirúrgica y el tamaño de esta dependen de qué parte del escafoides está fracturado. La incisión podría ser en la cara anterior o posterior de la muñeca.
A veces, el tornillo o el alambre pueden colocarse en los fragmentos del hueso con una pequeña incisión. En otros casos, se necesita una incisión más grande para asegurar que los fragmentos del escafoides alinean debidamente.
En casos en que el hueso se fracturó en más de dos pedazos, podría necesitarse un injerto de hueso para ayudar en la consolidación. Un injerto de hueso es hueso nuevo colocado alrededor del hueso roto y se usa para estimular la consolidación del hueso. Esto aumenta la producción de hueso y ayuda a que los huesos rotos suelden entre sí para formar un hueso sólido.
El injerto podría tomarse del hueso del antebrazo en el mismo brazo o, con menos frecuencia, de su cadera.
(Izquierda) Esta radiografía muestra una fractura de escafoides fijada con un tornillo. (Derecha) Esta radiografía se tomó 4 meses después de la cirugía. La fractura del escafoides está consolidada (soldada).
Recuperación
En los dos casos, cuando su fractura de escafoides requiere cirugía o no la requiere, usted deberá usar yeso o una férula mientras la fractura consolida. Esto podría durar hasta 6 meses. Durante este período de consolidación, a menos que su médico lo apruebe:
  • Evite cargar objetos pesados, transportar, empujar, jalar ni lanzar con el brazo lesionado
  • No participe en deportes de contacto
  • No trepe escaleras ni árboles
  • Evite actividades con riesgo de caer sobre la mano (por ejemplo, patín, saltar en trampolín)
Algunas personas tienen rigidez en la muñeca después de sufrir fracturas de escafoides. Esto es más común cuando se necesitó una enyesadura un tiempo largo o cuando la fractura requirió cirugía más extensiva.
Es muy importante mantener el movimiento completo de los dedos durante todo el período de recuperación. Su médico proveerá un programa de ejercicios, y podría recomendar terapia de mano para ayudarlo a recuperar el movimiento y la fuerza de su muñeca.
Incluso con terapia, algunas personas no recuperan el mismo movimiento y fuerza en sus muñecas que tenían antes de lesionarse.
Complicaciones

No-uniones

Un hueso que no consolida se llama una no-unión. Las no-uniones son más comunes después de fracturas de escafoides porque la irrigación de sangre al hueso escafoides es insuficiente. La irrigación de sangre al hueso es muy importante para su consolidación. Los huesos necesitan sangre para transportar el oxígeno y los nutrientes al sitio de la fractura.
Si el escafoides no consolida, su médico podría considerar una cirugía para aplicar un injerto de hueso. Como se mencionó arriba, pueden usarse muchos tipos de injerto de hueso. Un injerto de hueso podría tomarse de un hueso del antebrazo o de la cadera. A veces podría usarse un tipo especial de injerto de hueso con aporte de sangre propio (injerto vascularizado).

Necrosis avascular

Cuando el escafoides se rompe, especialmente cuando los fragmentos se han movido y separado (desplazado), la irrigación de sangre a esos fragmentos puede dañarse. A veces, la irrigación de sangre a uno de los fragmentos es tan mala que la pieza no obtiene suficientes nutrientes y las células en ese fragmento mueren. Esto se llama necrosis avascular. Un injerto de hueso con aporte de sangre propio (injerto vascularizado) es el tratamiento más efectivo para esta condición.

Osteoartritis

Con el paso del tiempo, la no-unión y la necrosis avascular del escafoides pueden llevar a osteoartritis de la muñeca. Los síntomas de osteoartritis de la muñeca como resultado de la no-unión o necrosis avascular del escafoides incluyen:
  • Dolor en la muñeca
  • Rango de movimiento reducido de la muñeca
  • Dolor con actividades como levantar o asir objetos
Si la radiografía muestra osteoartritis en la muñeca como resultado de una antigua fractura del escafoides, el tratamiento se concentra en mejorar los síntomas de la artritis. Al principio, esto podría incluir medicamentos antiinflamatorios y el uso de una férula cuando la muñeca está adolorida. A veces, el médico podría inyectar un esteroide en la muñeca para ayudar a aliviar el dolor de la muñeca.
Si esto no funciona, podría recomendarse la cirugía. Muchos tipos de operaciones pueden realizarse para la osteoartritis de muñeca.
Nuevos desarrollos
Algunos cirujanos ortopédicos colocan un tornillo en el escafoides a través de una incisión muy pequeña (más o menos de 1/4 a 1/2 pulgada de largo). La incisión más pequeña podría reducir la probabilidad de rigidez a largo plazo en la muñeca, al reducir el tiempo de uso constante de una enyesadura. Este procedimiento se realiza usando una máquina especial de rayos-X durante la cirugía para ayudar a guiar la colocación del tornillo.
Además, la inserción de una cámara diminuta (artroscopio) para mirar directamente la fractura podría ayudar con la fijación del hueso y acelerar la consolidación.
Se está realizando mucha investigación sobre la manera óptima de tratar las fracturas de escafoides que no consolidan bien. Parte de estos estudios investigan diferentes tipos de injerto de hueso, incluyendo injertos con vasos sanguíneos propios (injertos vascularizados). El material del injerto de hueso puede mezclarse con sustancias especiales (proteína morfogénica ósea o BMP) lo que mejora sus propiedades de consolidación. La investigación también involucra nuevos elementos ortopédicos de muñeca para ayudar a prevenir lesiones, y nuevos estudios de imágenes que podrían llevar a un diagnóstico más temprano de estas difíciles fracturas.

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